Teresa ha dado un gran paso en su corta pero intensa vida. Comienza la guardería. Se inicia en el importantísimo proceso de la sociabilización. Concepto que nos repiten una y otra vez los profesionales que nos ayudan en la evolución de nuestros hijos con dificultades.
Acudirá al centro dependiente del SMAF (Servicio municipal de apoyo a la familia), en un pueblo muy cercano a Yanguas.
El martes, Emilio, psicólogo del Centro al que acude Teresa en Soria para su estimulacion, nos iniciaba oficialmente en los trámites para solicitar colegio el curso que viene.
Volví a manifestar mis dudas al respecto. No tenemos prisa, Nuestra chica con SD puede esperar un año, dos o incluso tres para acudir al cole. Hay otras opciones, y nosotros hemos decidido escoger una: la escuela infantil. Reyes acompañara en esta aventura a su hermana mayor.
El centro al que depende Yanguas, esta pendiente de que ingrese Teresa, para solicitar mas apoyos. El pueblo también quiere que la peque vaya, porque todos los niños se aprovechan de esos profesionales extras. Hay cierto interés material en su incorporación. Pero, realmente ¿que es lo mejor para nuestra chica con SD?.
Para el pediatra de la nena, iniciarse en la guardería. Ahora que esta divina criatura esta tan fuerte es ideal. Aconseja continuar el curso que viene y así no perder la estimulacion y fisioterapia que ahora recibe y tanto bien la hace. El colegio puede esperar.
Ya os conté, que en el momento de ir a un centro escolar, en Castilla y León se prescindía de estos servicios tan importantes. Recibiría logopedia en Yanguas, pero no fisioterapia o terapia ocupacional.Dicho y hecho. Hemos acudido a la escuela infantil, afortunadamente tiene plazas libres. Cuenta con unas personas preparadas, jóvenes profesionales de la enseñanza, valientes y encantadas de tener una niña con SD. Ampliamos nuestro círculo de amigos con Rosana, Coro y Sara. ¡¡Bienvenidas a nuestra familia!!.
Mañana mismo comienzan el periodo de adaptación. Hoy las profes han conocido a las niñas. Reyes quería quedarse a pasar el día y Teresa se ha dejado querer. Contenta, curiosa, a la expectativa. Hay unos 16 niños de diferentes edades y nunca han tenido un peque con NEES. Lo afrontan como un reto maravilloso, aunque tienen claro que la normalidad es la pauta a seguir. Teresa en esta zona de las Tierras Altas sorianas es la primera en muchos aspectos y ojala vaya abriendo puertas a otros pequeñajos.
Tantas dudas, tanto miedo y este cambio casi radical ha llegado sin darnos cuenta. Nada es tan difícil como parece. Lo mejor es ir viviendo cada paso con tranquilidad y sin excesivos agobios. Sabiendo que somos nosotros, los padres, los que debemos de tener siempre la última palabra en la educación de nuestros hijos con dificultades.
Se inicia una etapa importantísima en la vida de nuestras hijas. Ya os contare como esta niña maravillosa y su hermana pequeña empiezan a conocer un mundo lleno de posibilidades.