miércoles, 16 de junio de 2010

LA DISCAPACIDAD Y LA RELACION DE PAREJA

Cuando nació Teresa y me empapaba de todo lo relacionado con el síndrome de down y la discapacidad en general, fui a parar a un artículo que trataba la dificultad de nuestros hijos y como influía en la relación de los padres.

Cuando las ilusiones saltan por los aires. Cuando todos los planes trazados antes del nacimiento del peque, quedan en un rincón, hay que reinventarse, ya que las situaciones a tratar serán totalmente diferentes a las idealizadas. Y no es fácil. En ese momento empezamos una nueva historia con nuestra pareja. Ver como reacciona ante la nueva realidad que nos toca vivir, y no siempre es lo que esperamos.

Al nacer Teresa y pasado un tiempo de conmoción, fui consciente que la responsabilidad que teníamos hacia ella era muy amplia, mucho mas que cubrir su necesidades básicas. Tenemos que convertirla en una maravillosa persona, meternos en su piel, ambos, codo con codo, para sacar a la luz todas sus capacidades. Unidos frente a la adversidad. Sin reproches, con confianza. Sin temor de confesar nuestros miedos. Descubriendo en la persona con la que compartes tu vida matices diferentes. ¿Y si no te gusta lo que ves?.

El nacimiento de Teresa no nos ha supuesto ninguna complicación en nuestra relación, al contrario, nos ha fortalecido y afianzado como matrimonio, pero la base ya era muy sólida, aunque su SD, lo hayamos vivido e interiorizado de diferente manera. Los dos sabemos que Teresa nos necesita, y la unión hace la fuerza.

El articulo concluía que en parejas con algún hijo con discapacidad, el número de rupturas era mayor que en el resto de familias.

¿Sera eso la realidad? ¿Puede ser que esta lucha provoque un desgate importante en la relación de pareja?.

12 comentarios:

isabellpazos dijo...

Hola! Es un placer saludarles y los felicito por el excelente papel que están haciendo como padres. Me encanta lo bien narrado que está su blog, hace que se tenga una imagen mas real de lo que verdaderamente es la vida con las personas con SD. Yo tengo una hija de 9 años (Sara), y fuera de que nos ha puesto a estudiar mas que los otros 2 hermanos y nos ha acercado a gente maravillosa; es una persona con enormes talentos! y por lo tanto con enormes obligaciones tambien (como todos los demás). Así que está en el mismo Cole que los hermanos(y se le exige igual), es cinta roja en Tae Kwan Do, ya toca el himno a la alegría en el piano, asiste a competencias de natación y le encanta bailar y cantar con la hermana (en inglés!) Y estoy segura muy pronto Teresa estará haciendo lo suyo. Un abrazo a todos! Isa

Paula dijo...

Pues lamentablemente es cierto, conozco algunos casos, uno muy reciente y la verdad es que lo llevo fatal, me afecta. Tengo contacto con algunas de estas mamás y son dignas de admiración porque tienen que luchar solas. A nosotros nos pasa como a vosotros, Mario ha afianzado más si cabe nuestra relación, no entiendo por qué tiene que ser al revés y por qué siempre, siempre son las madres las más perjudicadas en todo esto porque con las mamis que he hablado de esto, todas me han dicho lo mismo, que ellos no pueden aceptarlo, que no lo acaban de asumir, aún pasados años, es inexplicable. Lo siento si alguien se siente aludido pero me parece una cobardía tremenda huir de esa manera, mirar hacia otro lado, sin más. Será para no encarar el día a día con su hij@? porque algunos siguen en contacto con los niños, en cambio hay otros que rompieron definitivamente con todo, esto si que es terrible.
Besos.

Iñigo dijo...

Cuánto sentido común! No dejes de escribir tus sensaciones. Es un ejemplo para mí.

Paqui dijo...

Por que la gente hace las cosas tan dificiles, lo unico que esos niños necesitan es un poco más de atencio, un gran saco de cariño y kilos y kilos de paciencia.
Las personas que son capaces de aceptar a las demás como son, son egoistas, y si encima son sus padres o familiares cercanos, eso si que ya no lo entiendo ni lo entendere.

Papas de Teresa seguir disfrutando de ella, de su día a día y dentro de unos años vereis como es una más en la familia, en el entorno y sera un adulto genial.

Un beso y sois geniales

SaiKo dijo...

Por desgracia es cierto que este tipo de situaciones separa más que une, pero hay gente que es capaz de tomar la responsabilidad, de darse cuenta a tiempo de la situación y entonces, con su pareja, salir adelante.

Me alegro que, en tu caso, haya sido así. Os lo vais a agradecer ambos, y seguro que inconscientemente, Teresa también os lo agradece.

ana pastor dijo...

Realmente pienso que lo que tiene que romperse se va a romper. Cuando adoptamos a alguien, una amigo muy querido nos dijo que teníamos que estar igual de convencidos los dos para que nuestra relación no sufriera y es cierto. Pero si tu amas a alguien ¿cómo puedes rechazar un hijo suyo?, entonces es poque no amas con la suficiente fuerza.
Tengo un conocido al que le diagnosticaron esclerosis múltiple y su pareja con una hija en común le dejo. ¿Crees que se amaban de verdad?. Realmente pienso que esa circunstancia provocó que emanaran sus diferencias.
El amor es aceptar, comprender y compartir.

Graciela dijo...

Hola mamá!

No creo que separe a las parejas, antes debía estar desgastada.
Tampoco si tienes problemas, un hijo logre unirla.

Se puede hacer frente a todas las tempestades -claro que un hijo son SD no lo es!-, si es verdadero amor, el problema es que a veces una circunstancia nos hace descubrir que no era tal.

Besos a Tere :)

Paula dijo...

Si, yo también pienso que cuando un matrimonio fracasa en estas circunstancias, es porque ya hacía aguas pero es muy triste comprobar que después de nacer un hijo con una discapacidad, ese sea al final el detonante para acabar con una relación, al menos con las mamás con las que he hablado, la razón principal que aducen en su ruptura es esa.

NOELIA dijo...

Yo siempre he pensado que esa gente que rechaza a su propio hijo porque no ha satisfecho sus expectativas, no merece nada; afortunadamente ahí está gente como Ana para equilibrar un poco este loco mundo.

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo con Ana Pastor.

Como me dijeron no hace mucho, el nacimiento de cualquier hijo (con o sin discapacidad) es como añadir a una máquina una nueva pieza. Hay que ajustarlo bien para que funcione bien el engranaje. Cada cual debe tomar su posición adecuada, si no queremos que todo salte.

Mama de 7 dijo...

Siempre he pensado que los hijos no unen mas a una pareja. Si te llevas mal, el hijo seguramente sera una fuente de conflictos y si te llevas bien es un motivo mas de unión, pero no el único. Nosotros mucha veces las discrepancias la tenemos por las niña, yo soy un poco mas dura, y Luis es blando como la gelatina. Literalmente hacen con el lo que quieren.
Pero el tener un hijo con alguna discapacidad es una prueba, para nosotros mismos y para el entorno. Hay que trabajar mas,hay que ser mas dura, hay que estar orgulloso de ese hijo y por supuesto ningún reproche hacia el otro.
Y muchas veces no teneos porque saber como va a reaccionar nuestra pareja hasta que no nos vemos en ello. A mi por ejemplo Luis me sorprendió, por su templanza y seguridad.

Pedro Martínez dijo...

Hola Teresa, Soy Pedro Martínez, un seguidor de tu blog desde hace tiempo que sigue con ilusión los progresos de tu hija ( y del resto de la familia!). Tenemos en comñun que también somos padres de una niña con necesidades especiales. En nuestro caso fue debido a una infección por citomegalovirus durante el embarazo. Hace poco tiempo escribí un artículo en mi blog acerca de la relación de pareja y los cambios en la familia que supone el nacimiento de un hijo con necesisades especiales. Lo puedes encontrar en: http://pedromartinezdiaz.blogspot.com/2010/04/una-pareja-cualquiera.html
Muchas gracias por el ejemplo que dais de superación. Sois un referente para nosotros.