lunes, 24 de junio de 2013

¡¡QUE NO APRENDÁIS NADA DE TERESA ES DECEPCIONANTE!!

Que no aprendáis de Teresa, que es digna de admiración. Que va todos los días al colegio junto con 24 niños que no la entienden y ella se esfuerza y se esfuerza por tener su propio espacio. Que no aprendáis nada de quien no se da ni un minuto de tregua para ser una mas en el grupo. Que lucha y lucha aun teniendo tantas cosas en contra. ¡¡Que no os sirva este ejemplo de lucha para mejorar es para mataros!!.

Esto lo digo entre lagrimas de profundo cabreo y decepción a la hermana de nuestra chica con SD que ha vuelto a traer unas calificaciones académicas francamente mejorables. Con todo a su favor, con nada en contra y sin valora el infinito mundo de posibilidades que tiene ante ella y que la hemos ofrecido. Decepcionante y amargo.

Y se lo digo también a Raquel,  nunca conforme, siempre quejándose aunque no sepa de que. Muy buenas calificaciones, pero un no aceptar las cosas que llega al hastió. O a las otras hermanas que siempre están al límite con los estudios aprobando y suspendiendo y volviendo a aprobar, todo con el mínimo esfuerzo sin luchar, sin valorar que ellas pueden y por tanto deben. Reflejo de una gran mayoría de jóvenes en la actualidad.

¿Es que no os sirve de nada compartir la vida con Teresa? ¿es que no os dais cuenta de la suerte que tenéis? ¿es que no valoráis lo fácil que lo tenéis todo, para conseguir el mínimo exigido?. Que tremendamente injusta es la vida para algunos. De todos se puede aprender, incluso de los que parece que tienen poco que enseñarnos.


Que lección de superación es mi pequeño tesoro con un cromosoma de mas, siempre intentado mejorar, dando pequeños codazos para hacerse un hueco en esta sociedad tan implacable. Siempre con el "Yo solita" por delante. Queriendo hacer las cosas por si misma. Y con una sonrisa y un abrazo preparado para dar a todo el que se acerque.

Y luego miro a mi alrededor y observo que han aprendido poco sus hermanas. Y lo digo yo que se me llenaba la boca y he repetido hasta la saciedad que la protagonista de este diario había sido un revulsivo en nuestras vidas. La quieren muchísimo, la adoran pero ya esta, no les ha servido de ejemplo y no les sirve de espejo.

Continuamente intento aprender e incluso hacer mio los comportamientos admirables otras personas. ¿Por que no interiorizar el afán de superación y dignidad de estos héroes anónimos?