lunes, 19 de octubre de 2015

RETIRADA PAÑAL SIN MARCHA ATRAS

Nuestra chica con síndrome de down lleva poco más de una semana en su nuevo cole y ya desde el comienzo se observa que la forma de tratar las dificultades de la pequeña se afrontan de forma diferente. Normalidad es la palabra clave.


Al inicio del curso,  acordamos con su profesora que aproximadamente en un mes se retiraba el pañal. Belén daba por hecho que sería el tiempo necesario para completar la adaptación al centro y sus compañeros de clase, comedor y ruta escolar.  Pero la incorporación ha sido tan .perfecta que los 30 días han quedado reducidos a 7, que es cuando se nos propuso en la agenda  que el momento había llegado. Hoy lunes es el primer día que la pequeña no lleva pañal . Sin contemplaciones

. Y además con pautas muy concretas.

También la vemos más mayor, más contenta, más segura, con mejor lenguaje, más todo. Seguro que no todo es real, pero así lo percibimos, conscientes que el colegio Fundación Gil Gayarre no es lapurgabenito, pero comprobando que estar rodeado de profesionales especializados siempre es un plus muy positivo para los alumnos. 

María, pequeños instantes, en comentario enviado a este blog que con tanto cariño hacemos, lo dejaba muy claro: ¿o es que en todo es mejor la especialización menos en esto? en referencia a la educación especial. Y tiene toda la razón.

jueves, 15 de octubre de 2015

EL 8 LLEGO PISANDO FUERTE

Los que nos seguís desde hace tiempo, nos habéis acompañado en los sucesivos cumpleaños de nuestra chica con síndrome de down. Habéis soplando junto a nosotros el 1, 2 3 ... así hasta el 8 que llega hoy con fuerza.

Resultado de imagen de feliz 8 cumpleaños

Y junto a Teresa avanzamos, aprendemos, rectificamos y disfrutamos todos. Esta canción te dice con música lo que día a día pensamos nosotros.




miércoles, 7 de octubre de 2015

EDUCACION ESPECIAL: ¿ACEPTACION O RENDICION?

Gracias a la mediación del Inspector de Educación de Toledo llamado Juan Carlos, en 20 minutos escasos de gestión, se soluciono el retraso inexplicable en  la escolarización de la pequeña.

Por tanto mañana, nuestra chica con síndrome de down comienza en su nuevo colegio. Un punto y aparte en la forma de enfocar su formación académica. 

Consciente que en esta ocasión el síndrome de down ha ganado la batalla. 

La discapacidad se ha hecho visible y aceptamos que haya llegado el momento de trabajar su integración real desde dentro. En un centro educativo con gran experiencia,  destinado a personas con esta alteración genética que sepan exprimir al máximo sus capacidades, siendo mas prácticos en sus conocimientos, potenciando su autonomía, autoestima e independencia. Favoreciendo las habilidades sociales y el ocio entre sus iguales.

Pero tengo un sentimiento agridulce, con sabor a aceptación y a la vez rendición.