miércoles, 3 de junio de 2015

MOMENTOS ÚNICOS

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El domingo 31 de mayo fue un día de mucha fiesta. Raquel y Mercedes hermanas de nuestra chica con síndrome de down hacían su Primera Comunión y como no podía ser de otra forma, rodeados de toda su familia.

Teresa disfruto como nadie de todo lo que se la ofrecía y que eran muchas cosas, payasos, castillos hinchables, incluso una orquesta y mostró a todos los que la rodeaban los avances espectaculares que va realizando tanto en el lenguaje como en el saber estar.

 Se hace dueña sin grandes complicaciones de cualquier situación, ganándose con sus besos, abrazos y simpatía a todos los que permanecemos a su lado. Me sigo sorprendiendo de su capacidad para hacer sonreír a cualquiera que se acerque a su lado. Y ademas sin ningún esfuerzo.

Ya se que nuestros hijos ni son ángeles, ni seres especiales. Pero no tengo ninguna duda de que están tocados con una varita mágica que saca lo mejor de nosotros mismos. Posiblemente sea que carecen de todo artificio. Lo que hay es lo que ves. Sin dobleces.


Pasamos una jornada inolvidable. La repetiremos dentro de dos años. En esa ocasión las protagonistas serán Teresa y Reyes.