lunes, 9 de febrero de 2015

TODO UN ACIERTO LOS DEBERES

A la vez que escribía la entrada anterior en la que mostraba mi preocupación por la falta de ilusión de nuestra chica con síndrome de down a la hora de acudir al cole,  pedí a la profesora de Teresa que la pusiera alguna tarea todos los días, no solo los viernes que era cuando habitualmente la llevaba y ha sido todo  un acierto.

Viene con una ficha casi a diario, normalmente para realizar números, letras y pintar algún dibujo y para la pequeña ha sido un revulsivo. Se hace absolutamente responsable de su hoja, se sienta con sus hermanas y se encarga concienzudamente de completarla. Esto no significa que la haga perfecta o que a veces no se canse y no quiera seguir, pero ha habido un  cambio desde entonces. Y lo que es mas importante, para bien.

La profesora es un referente ahora para Teresa. Lleva ya varias semanas que la nombra con frecuencia, hablando con naturalidad y respeto de "su profe". Y observo que acude mas conforme al centro. Respiramos tranquilos. ¿Quien no tiene una época de hartazgo?.

A la orientadora del centro, que es la profesional que entre otras funciones,  se encarga de la coordinación de apoyos y vigilancia de la  escolarización de los niños con necesidades la hemos visto hoy. Teníamos confirmada reunión con la profesora y desconocía que iba a estar ella presente. Se nos ha informado de los conceptos que trabajara Teresa en el próximo trimestre. El intercambio de datos ha durado no mas de 3 minutos.

El resto hasta completar 50, ha sido para decir que no quiere que se nombre en el diario que con tanto cariño mantenemos. Pero claro, no tenemos otra orientadora educativa de referencia. Por eso cuando la temática nos obligue a referirnos como percibimos el trabajo de A respecto a Teresa pues habrá que reflejarlo. Lo ideal seria hacer constar que como padres todo su trabajo nos resulta maravilloso, pero es imposible hacerlo cuando nos parece bastante regular y claramente mejorable.