martes, 20 de mayo de 2014

SOLO HAY QUE DAR LA OPORTUNIDAD

Casi con toda seguridad nuestra chica con síndrome de down no sera una famosa maestra pastelera.

Pero si puede ser una excepcional e imprescindible ayudante de repostería.

Puede que no se lleve los honores ni ponga la guinda al pastel, pero si que puede ser la que amase y endulce los cupcakes  que luego saborearan y apreciaran cientos de personas.

Solo hace falta dar la oportunidad.




miércoles, 7 de mayo de 2014

COMPORTAMIENTOS QUE DESQUICIAN

Adoro a nuestra chica con síndrome de down, bien lo sabe Dios, pero reconozco que sus rituales y rutinas me desquician.

Ya he hablado de ellos en anteriores ocasiones, pero el problema en vez de reducirse se va asentando. No son cosas importantes o que afecten a la convivencia. Sobre todo no la perjudica porque las demás hermanas que son las principales afectadas ceden con muchos de ellos,  comprendiendo que es mejor así. Que es mejor dejarla realizar esos actos que machaconamente repite que enfrentarse a ellas, porque realmente no las comprende.

En verdad, muchas de estas manías son en beneficio de los demás. La forma de poner la mesa, de colocar la ropa, de poner las sillas, de asegurarse que todas tienen comida en el plato y bebida en el vaso, lo supervisa y lo exige pero velando por el bien de los otros.

Pongo varios ejemplo cercanos.  Hemos pasado unos días en la playa con motivo del Puente de Mayo. Teresa siempre tiene que abrir la puerta de la calle, del portal, dar a los botones del ascensor. Comer los yogures de sabor  y echar en cada cucharada un poco de azúcar (aunque al final hacemos el "paripé"). Tener que ir o delante o detrás de los demás supervisando.  Y así mil pequeñas cosas que cuando tienes prisa o estas cansado pues te chirría mas de la cuenta.

Al cole tiene que entrar sola y así debe de hacerse, porque sino se pone a gritar empujándote en el coche. El "yo solita" y "yo se" esta a la orden del día. Posiblemente lo mas positivo de toda esta cabezonería. 

Y tengo claro que toda esta puesta en escena es consecuencia del síndrome de down, porque las demás hermanas no son tan estrictas en el cumplimiento de algunas rutinas. Seguramente el no salirse de la senda hace que la peque se sienta mas segura.

Tengo miedo que estos comportamientos que ahora son anécdotas se intensifiquen y se enquisten. Y de mayor sea una mujer con demasiadas manías, irritable e intransigente.