Nuestra chica con SD se ha encargado de sacarnos de nuestro error. Sabe muy bien lo que quiere, como lo quiere y cuando lo quiere. Tiene por ejemplo, gustos muy definidos en el vestir. No sabemos bajo que pautas se maneja, pero cuando algo "no gusta" es que no gusta rechazándolo enérgicamente. No quiere cuadros,prefiere faldas a pantalones y no es nada amiga de las blusas. Y lo excepcional es que aun me sigo sorprendiendo cuando dice no y con que ahincó defiende su elección.
Al dormirse, mientras esta en duermevela a esta encantadora criatura la gusta ser acariciada. Y no espera a que des el primer paso. Te pide que te tumbes a su lado, te agarra la mano y la pone sobre su espalda (suele dormir boca abajo), empezandola a mover en círculos enseñándote como quiere ser arrullada.
Mientras el sueño se apodera de ella, te pide un beso y entonces yo me derrito. Y me sigue llamando la atención como me guia sin palabras y me explica sin yo entenderla en ocasiones que es lo que necesita. Y lo mejor de todo es que nos entendemos perfectamente.
En mi ignorancia antes de Teresa daba por hecho muchas cosas, como la falta de personalidad en las personas con un cromosoma de mas. Imaginaba un carácter plano en gustos y actitudes. Pensaba que no sabrían utilizar las herramientas emocionales necesarias para expresar inquietudes, temores, miedos, necesidades etc.
Lucho día a día para mostrar la verdadera realidad de las personas con SD y que desaparezcan los mitos e ideas preconcebidas que tienen muchos sobre nuestros hijos y a la vez aprovecho para sacudírmelas yo misma de mi interior.







