miércoles, 23 de noviembre de 2011

SITUACION SEGURAMENTE ALGO RIDICULA

Hemos tenido una primera reunión con la psicóloga del colegio de Teresa. A los cinco minutos de comenzar la conversación y mientras le contaba como había sido la llegada de nuestra sexta hija a la familia comencé a llorar muy emocionada. Increíble.  En mi defensa diré que habíamos estado  mas de una semana  trabajando en Soria y el estar fuera de casa me afecta mucho en el estado de ánimo.

No me quita el sueño especialmente si nuestra chica con SD pinta correctamente, o si lo hace dentro o fuera del dibujo.  Mi preocupación va dirigida al comportamiento del día a día. El saber actuar en situaciones que se me escapan en ocasiones.  Recuerdo el tema de la pintura en las paredes.


Nines ha estado vinculada a la Fundación Síndrome de Down de Madrid durante muchos años, algo formidable y nos dijo en un momento lo que nosotros intuíamos.  Protegemos en exceso a la peque. Incluso observa que sus hermanas  también lo hacen con frecuencia.

Hablamos del problema de los límites y como hacerla entender lo que esta bien o mal, que lo entiende perfectamente  y nos dio algunas pautas que tenemos que seguir con esta maravillosa criatura y que hemos puesto en marcha inmediatamente. Tenemos que trabajar de manera conjunta el lenguaje y las normas. El contacto con este departamento sera continuo.

Estamos todos de acuerdo que es una niña muy feliz, contenta, sociable, que se esfuerza al máximo por agradar y que lucha continuamente por seguir a sus compañeros. Y mientras oigo estas cosas de boca de Nines, permanezco con los ojos  llenos de lágrimas. Realmente estoy  llorando de orgullo, pero aun así es una situación seguramente algo ridícula. La psicóloga tuvo un comportamiento muy profesional y cercano, proporcionando algo que  considero imprescindible: consuelo.

Emocionada salí del colegio y Luis (el papá) me dice que soy un poco "ñoñita". Reconozco que Teresa aun siendo igual es diferente. No puedo negar que su nacimiento me ha dejado tocada para siempre. 

8 comentarios:

SARITA ANTON dijo...

AUNQUE AL PRINCIPIO NO ME LO CREIA, SÍ QUE TE TOCAN EL ALMA, Y TE HACEN VER TODO LO BUENO QUE TIENE LA VIDA, Y EL ORGULLO..... YO NO PUEDO HABLAR DE MI NIÑA SIN ALABARLA. DISFRUTAR LA EDUACION INFANTIL, LUEGO.... POR DESGRACIA (POR AHORA) SERÁ DISTINTO, AUNQUE ESPERO QUE LAS COSAS VAYAN CAMBIANDO

Amaya y Haizea dijo...

No eres ñoñita, nos emocionan lo felices que son, todo lo que dan y eso no lo podemos disimular, ya verás como poco a poco irá para adelante y trabajando como estáis trabajando, os dirán en todas las reuniones cosas que te harán llorar de orgullo.
Muchos besos a toda esa familia tan maravillosa.
Besitos de Haizea

lapequenasilvia dijo...

Hola Mercedes,

De ñoña nada, a disfrutar de estos momentos que para eso se tienen.

Yo estoy igual que tú, Silvia lleva 1 semana balbuceando a todas horas, tú le hablas (o le sonríes) y ella te contesta... estamos teniendo unas conversaciones madre-hija (o padre-hija en el caso de Eloy) que no veas :)

Le decía a María - su estimuladora en la fundación - que pensaba que este momento llegaría muuuucho más tarde.

Así que debemos estar orgullosas de nuestras niñas, y como me decía un maravilloso pediatra amigo de mi padre, "el futuro está muy lejos".

Un beso

Ana

PD: ¿vais a Pamplona al Sindrome Up? Nosotros sí, aunque sin Silvia -vacaciones con los abuelos sevillanos :) -

Mama de 7 dijo...

Si que tenemos intención de ir a Pamplona. Incluso tenemos ya reservado el hotel desde hace tiempo.

lapequenasilvia dijo...

Nosotros también ya tenemos el hotel y pagamos ayer. Así que espero poder conocerte en Pamplona!

Anónimo dijo...

A mi me pasa lo mismo y no me considero noña, pero si una madre absolutamente entregada a su hija con retraso motor. Y también tengo mas hijos a los que adoro. Ahora mismo estoy llorando, porque yo también he quedado tocadam pero de un intenso orgullo, para siempre.

ana pastor dijo...

Reir, llorar es lo que nos hace humanos

Tita dijo...

Ay preciosa, qué estresada estás!!

Creo que lo haces fenomenal, y en cuanto seas tú la primera que ve las cosas más normales de lo que son, lo verás de otra manera.

Lo de acabar pintando bien significa que su motricidad fina va muy bien, y eso para aprender a leer y a escribir es muy bueno. Pero todo va lento, los niños hasta que controlan bien el lapiz y pinturas, hasta que lo hacen todo "dentro" pasa tiempo. Algunos necesitan más, otros menos.

Tu hija tiene amor de sobra ¡se nota!

Un abrazo apretao