jueves, 6 de octubre de 2011

LA AYUDA LA NECESITO YO


Nuestra chica con SD necesita claramente un empujón para integrarse sin ningún contratiempo en esta a veces implacable sociedad. Pero quien precisa ayuda casi urgente es la madre de la criatura.

Teresa no lleva ni un mes escolarizada y la he cambiado el vaso que lleva al colegio ¡¡ TRES VECES!!.

La primera vez porque me parecia que era  demasiado grande para el bolsillo donde lo guardan,  la segunda por otra tontería y ahora llevamos una semana  con el que parece el definitivo.

El principal palo en la rueda sin pretenderlo soy yo. Esto demuestra que no confio al 100 por 100 en sus posibilidades. E intento reducir al mínimo las dificultades que vayan surgiendo.

¿Sera en el fondo que quiero que su discapacidad sea lo menos visible?. Que pienso ¿si lleva un vaso facilisimo de guardar no se notara el retraso que lleva respecto a sus compañeros?.

Flaco favor. Porque en el futuro aparecerán inevitablemente complicaciones que Teresa tendrá que ir solucionando de la mejor manera posible. Y yo no puedo ni debo estar continuamente encima de ella.

Y luego me detengo un minuto y me doy cuenta que soy mamá de una campeona. Todos los días acude al colegio junto con 25 niños mas. Y aun teniendo las dificultades que tiene para hacerse entender oralmente, busca y rebusca recursos para ser una igual en el grupo.

Va feliz y contenta. Yo me encontraría paralizada por el pánico.

13 comentarios:

Amaya dijo...

Hola soy Amaya mama de Haizea, te comprendo muy bien, si que queremos que no se note su discapacidad, pero eso es inevitable, pero iras viendo que las limitaciones las ponen ellas, no nosotros, ellas pueden mas de lo que creemos y nos van enseñando que son capaces de todo y unas campeonas. besitos de Haizea y de Amaya desde "bailarina con síndrome de Down"

MA dijo...

Yo creo que todos queremos ayudar a nuestros hijos y que sean lo menos "diferentes" posible.
El primer año de cole a Anna le puse unos botones en la bata gigantes para que pudiera atársela ella sola, hasta que un día me dijo la profe: -No crees que va siendo hora de que le quites esos botones y se los pongas normales?
Sin yo darme cuenta Anna va tirando millas :)

Un fuerte abrazo,

JL dijo...

Tú misma lo resumes Teresa:

Va feliz y contenta. Yo acudiría paralizada por el pánico.

Nada que añadir!!! ;)

Tita dijo...

Que hermosa madre eres!!

Anónimo dijo...

La verdad es que me he sentido completamente identificada contigo. Qué angustia da al verles hacer las cosas con sus torpes deditos pensando en su posible frustración al no conseguirlo, cuando intentan decir a alguien lo que han comido y no les entienden, cuando torpemente suben los escalones de la entrada al cole, cuando les dejamos ahí, conteniendo la lágrima (que aunque se tengan más niños, el pánico al dejarles unas cuantas horas fuera de nuestro nidito es para cada hijo, y no se acostumbra una), pensando cómo se las apañarán sin nosotros, sin los que les conocemos y entendemos con un gesto, sin los que le aplaudimos cada logro, los que sin quererlo les intentamos hacer un poquito más fácil el caminar (aunque al mismo tiempo somos duros y exigentes en su día a día, y nos contagiamos de su espíritu luchador)....
Pero, ellos son unos todoterreno, y ante su error siempre hay un nuevo intento, y cuando caen se sacuden y se levantan, y si no consiguen explicarse con palabras,... pues nos apoyamos en el lenguaje gestual que dominamos a la perfección y lo acompañamos con una cautivadora sonrisa... y misión cumplida!.
Ole por estos niños, que con lo indefensos que parecen se ponen el mundo por montera!

Holiday Mist dijo...

El vasito azul es igual que uno que llevaba mi enana,ligerito,no demasiado grande y de los que si se caen,no se rompe,sin asas para que se preocupe de usar las dos manos y así lo agarra mejor.
..(y mi enanita no tiene SD :)
Tu peque es una campeona,está bien que le facilites el trabajo,no te sientas culpable por ello,todas pretendemos hacerles la vida más fácil,¿no?..
:)

patricia dijo...

Holaa,
Lo estas haciendo requetebien!!
Un beso muy fuerte

Papás de Mary Tere dijo...

Una campeona!! igual que la mamá!!

mama de 7 dijo...

Que razon teneis. El primer dia pensaba, ¿cuando la pregunten su nombre? ¿como va a decir Teresa?, que angustia por Dios y asi mil cosas.
Pero tengo que dejar de agobiarme, aunque me cuesta. Ojala pudiera estar detras, invisible pero vigilante.

Monica dijo...

La verdad mama de 7 creo que lo que haces es preocuparte por ayudar a tu hija lo mas posible, igual que haces con las otras 6 , solo que con ella un poquito mas, pero bueno, esto es un largo camino y como bien dices aprendemos a veces mas nosotros de ellos que ellos de nosotros.. yo a pmi primera hija le cambie la botella igual como 5 veces para ver con cual se manejaba mejor y no tiene SD ja,ja,ja,
animo que lo haceis muy bien enhorabuena y para arriba
ah y lo de las 17 autonomias diferente trato esta igual en muchos paises, no somos la excepcion por desgracia. un abrazo

Mitchelthetiger dijo...

Por supuesto les vamos a intentar ayudar a hacerles el camino más fácil, aunque a veces nos pasemos jaja, cuando tuve que preparar todo lo necesario para el comienzo del cole me paso lo mismo, cambien las cosas mil veces! Mercedes pero sin sobreproteger, aunque nos muramos de ganas de hacerlo!. Un besote

LETICIA dijo...

Mi hija sdD también acaba de empezar el cole, después de dos años de guarde, ¡y qué estrés! Yo lo he pasado fatal, seguro que ella no tanto. De momento el único problema es que se agobia en el patio con tanto niño alrededor.
Ánimo!!

Esperanza dijo...

Hola, soy una de las orgullosas tias de Teresa.
Siempre le pregunto a mi hermana, que tal le ha ido a Teresa en el cole, se lo ha pasado bien, patatin patatan.
Por las otras pequeñas, no pregunto nunca, doy por hecho que estan bien, y si no sabran defenderse.
Pero solo de pensar, que se le puede caer algo y alguien se ria de ella, no sepa meter su vaso en la cesta. Y asi mil tonterias, vamos que esto es un sin vivir, siempre orientado a una excesiva proteccion, esta claro.
Si, los que necesitamos ayuda somos nosotros. Eso no lo ha enseñado Teresa.