martes, 26 de octubre de 2010

QUERER Y NO PODER COMUNICARSE

Teresa quiere comunicarse, hacerse entender, lo desea mas que nada en este mundo y a veces no lo consigue. El SD hace acto de presencia en el día a día de nuestra peque. Esa frustración la paga con quien tiene mas cerca y esa persona normalmente es Reyes. Su inseparable hermana pequeña.

Teresa adora a este bomboncito de casi 2 años y está siente devoción por nuestra chica con SD. Por todo ello la séptima hija aguanta muchos de los empujones que le propina Teresa, cuando quiere que la entienda. Los momentos que tiene cariñosos y que afortunadamente son la mayoría es un dulce de leche, y también en esta ocasión la principal beneficiada es Reyes.

Debe de ser desesperante querer y no poder comunicarse. La comprensión de nuestra peque es muy buena, no así su vocabulario, que aunque va en aumento es aun bastante limitado.

Lo positivo que podemos extraer de todo esto, es que cuando el lenguaje oral no es suficiente recurre a la comunicación no verbal. Gestos, muecas, parloteo. Te agarra de la mano y te lleva al lugar en cuestión etc, sin olvidar que tiene una mano derecha que con mas frecuencia de la deseable saca a "pasear" contra las hermanas.

Nos encontramos con una de las principales dificultades que tienen nuestros hijos para su completa integracion no solo a nivel familiar sino también social. Se viven situaciones complicadas para los padres, pero sobre todo para estas maravillosas criaturas que quieren hacerse entender y muchas veces no lo consiguen completamente.

11 comentarios:

mariagloria dijo...

Muy linda entrada y la carta que escribio el papa que enviaron al periodico muy emotiva y con mucho amor, les felicito por la familia , besos

isabellpazos dijo...

Así es, nuestros chic@s poseen un pensamiento más claro que cuando lo expresan oralmente. Tienen claro lo que quieren decir, pero les cuesta trabajo expresarlo.
Y por eso es tan, pero tan importante el lenguaje, la COMUNICACIÓN verbal; y para ello, no debemos dejar pasar ninguna oportunidad de comunicar, de verbalizar nosotros, lo que ell@s aún no pueden: si está molesta porque quiere la muñeca que tiene la hermana; en lugar de regañarla, le diremos: "estás muy molesta porque quieres jugar con la muñeca de tu hermana y no te la presta?" o "¿quieres galletas y no las alcanzas?", etc. No va a repetir ahorita ella, todo ésto, pero va a ver que la entienden, y que todo éso que ella quiere o siente, tiene un "nombre", un nombre que ella va a ir integrando a su vocabulario y cuando sea el momento, lo va a utilizar.
Y sobre todo, no hay que corregir o cuestionar todo el tiempo; hay que MOTIVAR para hablar. Y éso se consigue, modelando con nuestros diálogos (y digo "diálogos", no interrogatorios, ni monólogos) familiares.
Y si lo conseguimos, va a ir en aumento el interés por hablar, mientras disminuye la frustración y su mala canalización.
Y un día Teresa, no va a parar de hablar. Te lo aseguro! (Por experiencia propia).

juanpedro dijo...

Nosotros nos encontramos en el mismo proceso con Marta...el mes que viene cumple 4 años y el lenguaje lo lleva muy mal, ademas cuando no la entendemos saca su genio, que no es pequeño, y o bien se da ella golpes o lo paga también con el santo de su hermano...hay que tener paciencia, aunque la perdamos todos los dias 4 veces...ella va al cole (normalizado)y se está soltando mas, ademas va a su logopeda 2 veces por semana...mucho animo y no se nos debe olvidar nunca que el SD se manifiesta de manera distinta en cada persona, unos hablan antes, otros andan antes...

La chica de las flores. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Lo de pegar es preocupante. A mí me pegó una niña con síndrome de down cuando tenía 5 años. Era mayor que yo, me cogió por los pelos y empezó a darme golpes a diestro y siniestro en el parque. Cuando mis padres se quejaron los padres de la niña reaccionaron muy mal, parece que tener síndrome de down le daba permiso para pegar a quien quisiera.

Debéis quitarle esa costumbre. Yo todavía tengo mal recuerdo de lo mal que lo pasé, recibiendo golpes sin parar y mis padres intentando quitármela de encima, para luego oír a sus padres protestar a los míos como si hubiera sido culpa mía.

ana pastor dijo...

Magnifica exposición Isabel. Todos los niños acabaran hablando, asi que ánimo.

Cris dijo...

Hola, soy maestra de audición y lenguaje y no sé si Teresa tiene ya algo de lenguaje oral, pero aunque así sea un apoyo con un sistema aumentativo de comunicación por ejemplo gestual, esto no implica que porque se utilice a la vez que el oral, se desestima el lenguaje verbal, al contrario lo potencia. Hay muchos sistemas, al principio no suelen hacer el gesto, pero poco a poco lo van incorporando y verás como si le ayuda a hacerse comprender, seguro que la logopeda de Teresa te puede ayudar. Saludos

Equipo de No Me Falles dijo...

TODO EN ESTA VIDA COMIENZA POR UNA MENTIRA.

EMPIEZA LA HISTORIA....
SIGUELA EN...

http://no-me-falles.blogspot.com/

Manuel Sánchez Acero dijo...

Mando un besazo fuerte para Teresa y para su hermana, Reyes. Está claro que hay que luchar por una integración social, pero claro, ésta primero tiene que partir de la familiar, y seguramente que la familia de Teresa la queréis tanto como al resto de sus hermanas!

Un beso enorme,

Manu UC.

Anónimo dijo...

Hola...

Yo también tuve problemas para comunicarme de pequeña, por una minusvalía de nacimiento.

Cuando fui lo suficientemente grande como para poder hacerlo, empecé a ser violenta con los chicos de mi edad. Lo peor es que como nadie me decía nada, lo veía correcto, y, por supuesto, me divertía (cuando uno es niño, se es muy instintivo). Todavía me acuerdo de cuando el padre de mi mejor amiga le contó al mío que yo le pegaba a su hija mientras jugábamos, y mi padre se echó a reír.

¿Que cuáles fueron las consecuencias? Bueno, pues que me convertí en una persona muy inestable emocionalmente hablando... y con muchos traumas por malas experiencias derivadas de mi mala educación.

La cosa es que no deberías permitir que pegue a su hermana. Da igual que tenga síndrome de down. Tiene que aprender a desfogarse de otra manera.

Espero que me hagas caso, es vital para su bienestar emocional.

Anónimo dijo...

"Cuando fui lo suficientemente grande para poder hacerlo", me refería a jugar con otros de forma violenta.